Habia estado lo bastante desanimada como para salir, pero al mirar por la ventana vio la feria del pueblo, de pronto su mente se lleno de esos recuerdos de infancia que habia gastado en el carrusel. Pero una enorme rueda de la fortuna le habia robado la atencion ese mounstro gigante la hizo que mezclara miedo, adrenalina y libertad al estar por las alturas, despues de eso se habia despedido del carrusel, era hora de reir por las alturas y querer tocar el cielo con las manos.
Desde pequeña le habian maravillado las alturas.
Y ahora necesitaba un dosis de esa sensacion, necesitaba un respiro...


